sábado, 3 de diciembre de 2011

HOY HACE 7 AÑOS QUE SEVILLA DIO HA CONOCER AL REY DE LA TIERRA BATIDA

Rafa Nadal celebrando su triunfo en tierra sevillana
fotografía de Archivo.
Vetusta quiere recordar aquella memorable  final en La Car­tuja será también recordada porque supuso la eclosión de Rafael Nadal, esa jovencísima promesa que había venido siendo apadrinada precisamente por su paisano Moya y que, vis­tiendo camiseta sin mangas que dejaba a la luz una prominente musculatura, maravilló por su agresividad y carácter asombrosos. Tenía sólo 18 años, edad con la que el resto se hace al oficio en torneos satélites. Él, en cambio, ya figuraba entre las cincuenta mejores raquetas del mun­do; había conquistado recientemente su primer título ATP en Sopot (Polonia); y, meses antes, cuando aún ni siquiera había alcanzado la ma­yoría de edad, le había dado a España en Brno, República Checa, el quinto punto de la primera eliminatoria de aquella edición de la Davis tras superar al siempre difícil Radek Stepanek. 

«Cuando vi a Nadal por primera vez tenía 14 años y dije que sería número uno del mundo. No me equivoqué», señala Arrese, quien junto a Avendaño y Perlas tomó la controvertida de­cisión de situar como número dos español final al manacorense en detrimento de Juan Carlos Ferrero, en cuyo curriculum ya figuraba, entre otras cosas, haber sido campeón de Roland Garros, finalista del Open de Estados Unidos, número uno del mundo y gran protagonista de la final de la Copa Davis de 2000 en Barcelona. «Lo más cómodo para nosotros habría sido tirar de ranking y habernos decantado por Ferrero, pero en los entrenamientos durante la semana previa vimos que Juan Carlos no estaba bien y que, por el contrario, Nadal era el que llega­ba más fuerte de todo el equipo», explica el capitán. 

Ciertamente, Ferrero, tras un 2003 excelso, había tenido un mal año debido fundamental­mente a las lesiones, que lo habían alejado de su mejor forma y lo habían descendido hasta el punto de caer al puesto 31 de la ATP. «Por mucho que estuviéramos convencidos de que Nadal estaba llamado a marcar una época, co­mo de hecho está haciendo, sabíamos que en aquel momento Ferrero era mejor tenista que él y que tenía más experiencia, pero era eviden­te que no estaba bien», zanja Aírese, quien en ningún caso considera que cometieran ninguna locura alineando a Nadal: «Estábamos muy se­guros de lo que hacíamos. Sabíamos que podía perder contra Roddick, pero aún así estábamos convencidos de que lo desgastaría muchísimo para el domingo. El ordago no lo lanzamos en Sevilla, sino en la primera ronda en la Repúbli­ca Checa, cuando, forzados por las lesiones de Ferrero y Moya, lo hicimos debutar con 17 años, en moqueta y en indoor, cuando nunca antes había ganado un partido bajo techo». 

En Brno, Nadal provocó que más de uno se llevara las manos a la cabeza. Perdió el pri­mer punto ante Jiri Novak y el dobles junto a Tommy Robredo, pero, lejos de amilanarse, ganó el quinto y definitivo partido ante Radek Stepa-nek para culminar la remontada española (2-3). Tan sorprendente episodio abrió las puertas de la imaginación de todos, unas ilusiones que este genial deportista ha ido haciendo realidad con el paso de los años. 

Y Nadal, desde luego, no falló en La Cartuja. Tenía que disputar el segundo punto de la final ante Andy Roddick, que se presentó en Sevilla como el segundo mejor jugador del momento. Nadal puso el 2-0 a favor de España tras vencer por 6-7 (6), 6-2,7-6 y 6-2. Aquel 3 de diciem­bre de 2004 toda España definitivamente supo quién era ese zurdo jovenzuelo de aires desca­rados que transmitía algo diferente a lo visto anteriormente en una pista de tenis. El resto de la historia es bien sabido por todos. Hoy, siete años después, Nadal es un icono mundial y está considerado por muchos como el mejor deportista español de todos los tiempos. Su palmares, aún en construcción, es propio de un fuera de serie. Por si fuera poco, su indestructible espíritu competitivo y su enorme humanidad lo han convertido en un ejemplo a seguir dentro y fuera de las pistas. Lo mejor de todo es que sólo tiene 25 años.Mi agradecimiento a la ludoteca del barrio de San Julian, si la cual no se hubiera podido hacer este post.



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